Insights from Women in Tech
Last week, we hosted a powerful conversation at our Women in Tech: Building, Founding and Scaling in Tech panel.
We brought together women who are building, investing, and leading in technology to openly discuss what it really takes to create products from scratch, raise capital, and scale companies in today’s fast-moving ecosystem.
Beyond the insights on strategy, product, and growth, one thing became clear: we need more spaces, more opportunities, and more representation for women in tech.
A big thank you to our panelists for sharing their experience, and to everyone who joined the conversation.
We’ll keep building spaces that empower and support the next generation of women in tech.
Trancipt
Apertura del bloque 1: Building in Tech
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Después de esta pequeña dinámica, vamos ahora con las preguntas directas para cada panelista. Empezamos con el primer bloque, **Building in Tech**. Vamos a hablar del origen: de cómo se construyen realmente los productos y las empresas tecnológicas desde cero, qué decisiones importan más al inicio y qué errores vale la pena evitar.
1. La decisión más crítica al construir desde cero
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Diogny, me gustaría empezar contigo. En la actividad anterior no pudimos escucharte mucho, así que quisiera preguntarte: cuando estás construyendo una empresa tecnológica desde cero, ¿cuál es la decisión más crítica en la etapa inicial?
Diogny Y. López Mendivil:
Desde mi experiencia, no he construido una empresa tecnológica desde cero, pero sí he impulsado iniciativas para atraer más talento joven y más mujeres a la industria tecnológica. Y algo que está muy relacionado con lo que comentábamos hace rato es elegir bien al equipo.
En mi caso, por ejemplo, en Witches construimos junto con otras mujeres, y aprendí que tener personas diferentes a ti, con opiniones distintas y otra forma de ver las cosas, siempre aporta muchísimo valor. Todos estamos sesgados por nuestras propias ideas, así que contar con personas que te den otra visión es fundamental.
Por eso creo que encontrar al equipo correcto es una de las decisiones más importantes, sobre todo en las primeras etapas de cualquier proyecto.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Sí, totalmente. Pati, tú también comentabas sobre este tema del equipo. ¿Cuál crees tú que es la decisión más crítica en la etapa inicial?
Alma Patricia Preciado Sánchez:
Sí, definitivamente es muy importante porque al final la tecnología la crean las personas. Antes, quizá yo te hubiera dicho que lo más importante era definir con qué tecnología ibas a construir tu producto: una que te diera agilidad, escalabilidad y estabilidad.
Pero hoy, con la inteligencia artificial, todo está cambiando a una velocidad impresionante. Tengo meses en shock por cómo cambió la forma en que antes construíamos productos digitales frente a cómo se están construyendo ahora.
Hoy ya no se trata tanto de qué tecnología vas a usar, sino de qué tan rápido puedes entregar valor al cliente o al mercado para adaptarte una y mil veces. El tiempo ya no es excusa y la tecnología tampoco.
Ahora lo importante es qué tan rápido entiendes al mercado, al negocio y a las oportunidades para salir con algo digital que realmente satisfaga una necesidad.
2. Errores comunes al empezar a construir producto
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Desde una perspectiva más técnica, Arelia, ¿qué errores ves cuando una startup empieza a construir su producto?
Arelia Leyva Nieblas:
Muchas gracias por la invitación y por el espacio. Desde el lado técnico, una de las partes más difíciles es enfocarnos en el MVP, en el mínimo producto viable. Muchas veces los equipos quieren crear algo enorme, escalable y muy ambicioso desde el inicio, pero se nos olvida la esencia: qué necesita el cliente en primera instancia para resolver una necesidad concreta.
Muchas veces una aplicación puede tener en el futuro diez funciones, pero al principio debes enfocarte solo en las tres esenciales. Y aquí algo clave es escuchar al usuario final. Tal vez desde la parte técnica yo considero prioritarias ciertas funcionalidades, pero si el usuario necesita otras, hay que escucharlo.
También es importante involucrar a la parte técnica para aterrizar qué sí se puede entregar y qué no. A veces el cliente quiere “una casa que vuele”, pero hay que mantener los pies sobre la tierra. Primero hay que construir bien los cimientos, y después pensar en el segundo piso de la casa.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Sí, totalmente. Primero los cimientos antes de construir todo el edificio.
3. Cómo distinguir entre valor real y hype
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Y justamente con tantas tendencias tecnológicas, especialmente en inteligencia artificial, me gustaría preguntarle a Gabi: ¿cómo distinguir entre algo que realmente vale la pena construir y algo que solo es hype del momento?
Gabriela Pino:
La única manera de saberlo es lanzando algún tipo de prototipo. Lo más efectivo es construir algo rápido, con herramientas accesibles —incluso con inteligencia artificial— y probarlo cuanto antes. Puede ser desde una landing page hasta una lista de espera o una prueba sencilla que te permita validar si la gente realmente lo necesita.
A mí me pasó que construí una plataforma y nadie la usó. Tenía más de 200 usuarios registrados, pero en realidad nadie la estaba utilizando. Cuando investigué por qué, me di cuenta de que ni siquiera yo misma la usaba.
Muchas veces creemos que porque algo suena bonito o porque el pitch se oye interesante, entonces le va a interesar a todo el mundo. Pero si no resuelves un problema real —uno que incluso tú entiendas o vivas—, es muy probable que no funcione.
Por eso, lo mejor es probar lo más rápido y lo más barato posible. Al final, son tus futuros clientes quienes van a definir si vale la pena seguir construyéndolo o no.
4. Cómo decidir adoptar nuevas tecnologías en una empresa grande
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Y ahora, Johnny, desde la parte de producto dentro de una empresa grande, ¿cómo decides cuándo adoptar una nueva tecnología?
Diogny Y. López Mendivil:
Creo que va muy en línea con lo que comentaba Gabi. Hoy tenemos muchísimas herramientas disponibles y, como personas que construimos producto, existe la tentación constante de probar todo. Pero, visto desde un lente de producto y de organización, hay que preguntarse siempre cuál es la necesidad real del usuario y del negocio.
Al final, esas dos partes tienen que beneficiarse para que un producto funcione. Nos ha tocado ver casos donde una herramienta de inteligencia artificial parecía una gran idea, pero al hacer el análisis resultaba demasiado costosa para la cantidad de usuarios que realmente la iban a usar y para el beneficio que iba a traer.
Entonces, primero hay que evaluar costo-beneficio. Y ese costo no solo es dinero: también puede ser la curva de aprendizaje que le tomará al equipo adoptar una nueva tecnología, además del tiempo que implicará implementarla.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Sí, totalmente. Como dicen: no te enamores de la idea, enamórate del problema. Y también tiene mucho que ver con la empatía que uno debe tener para entender realmente qué buscan los clientes y si eso que estamos pensando resolver sí es un problema real.
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Bloque 2: Founding
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Pasando al segundo bloque, **Founding**, una vez que la idea empieza a tomar forma aparece uno de los grandes retos: el acceso al capital. Hablemos de qué hace hoy que una startup sea invertible y cómo se vive el proceso de levantar financiamiento.
5. ¿Qué hace que una startup sea invertible hoy?
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Chandell, desde la perspectiva de inversión, ¿qué hace que una startup sea realmente invertible hoy?
Chandell Stone:
Estamos en un momento muy interesante porque venture capital, en general, es una clase de activo de alto riesgo, y hoy los inversionistas quieren manejar mejor ese riesgo. Por eso, están buscando cosas como más tracción, más evidencia, incluso señales de rentabilidad.
Todavía es posible levantar capital solo con una idea, pero cada vez es más difícil, sobre todo si no puedes demostrar que sabes operar un negocio o que existe demanda real para tu producto.
También veo que hoy hay muchas soluciones de inteligencia artificial muy parecidas entre sí: son aplicaciones construidas sobre la misma tecnología base, pero con otro envoltorio. Entonces, necesitas una “secret sauce”, algo que te diferencie de verdad.
Y en ese contexto, creo que hay una oportunidad interesante para las mujeres, porque muchas veces construimos negocios con fundamentos muy claros, lo cual puede generar confianza en un mercado que hoy busca más certeza.
6. Lo más difícil de entender al levantar capital
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Patti, desde la perspectiva founder, ¿qué fue lo más difícil de entender sobre levantar capital?
Alma Patricia Preciado Sánchez:
Siendo muy sincera, apenas me estoy enfrentando por primera vez a un proceso de levantamiento de capital. Llevo 12 años con mi empresa de tecnología, pero ahora estamos desarrollando una inteligencia artificial llamada Diana, enfocada en acelerar la construcción de productos digitales.
Y coincido mucho con Chandell: hay una sobreoferta de soluciones digitales y cada vez será más fácil construir productos con IA. Entonces, el verdadero reto es demostrar por qué tu enfoque es diferente a las otras mil soluciones que van a existir en el mercado y qué valor real le estás dando a las personas.
Además, ya no basta con hacer un gran pitch e ir a tocar puertas. En paralelo, tienes que construir mercado: mostrar tracción, usuarios, comunidad, adopción, evidencia de que tu solución ya está generando algo en el mundo real. Eso es lo que hoy te da solidez.
7. Barreras para que las mujeres levanten capital
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Chandell, volviendo contigo: cuando trabajas con founders mujeres, ¿qué barreras has visto que existen para levantar capital?
Chandell Stone:
Una barrera importante tiene que ver con la mentalidad frente a la inversión. Muchas mujeres llegan a una llamada con inversionistas pensando en la inversión casi como si fuera un regalo, cuando en realidad es un negocio. Si alguien quiere invertir en tu proyecto es porque ve algo valioso y porque cree que puede ganar dinero contigo.
Ese cambio de mentalidad es importante porque también influye en cómo haces el pitch. Si entiendes que estás vendiendo una oportunidad de negocio, entonces tu pitch cambia: se vuelve más claro en números, finanzas, métricas y potencial.
Otro punto es que muchas mujeres construyen proyectos en espacios que los inversionistas tal vez no entienden del todo. Entonces, además de vender, tienen que educar al inversionista en muy poco tiempo. Y sí, también existen sesgos en la forma en que se evalúan proyectos liderados por mujeres.
8. Qué cambios necesita el ecosistema
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Gabi, ¿qué cambios crees que necesitamos hacer en el ecosistema para cerrar esas brechas?
Gabriela Pino:
Yo creo que lo primero es dejar de crear bandos. En todo lo que he hecho, nunca le he puesto género. Trato de competir conmigo misma para ser mejor cada día. Cuando empezamos a compararnos —ya sea con hombres, con mujeres o con cualquier otra persona— empezamos también a bloquearnos.
El cambio principal es de mindset. Y también entender que no todos los proyectos están hechos para levantar inversión. Eso no tiene que ver necesariamente con género, sino con el tipo de proyecto, la industria, el estilo de vida que quieres llevar y la velocidad a la que quieres crecer.
Cuando levantas inversión, sí hay presión externa: te empiezan a pedir resultados, crecimiento, velocidad. Pero antes de eso, tú puedes decidir qué tipo de vida y qué tipo de empresa quieres construir. Para mí, eso también es muy importante.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Sí, totalmente. Al final siempre es uno contra uno mismo y se trata de alcanzar los objetivos que cada quien se pone.
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Bloque 3: Scaling
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Pasamos al tercer bloque, **Scaling**. Construir es solo el comienzo; muchas veces el verdadero desafío llega cuando una empresa empieza a crecer. Hablemos de qué significa realmente escalar en tecnología.
9. Qué significa escalar un producto tecnológico
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Diogny, desde tu experiencia liderando productos en fintech y tech, ¿qué significa realmente escalar un producto tecnológico?
Diogny Y. López Mendivil:
Primero, es algo súper emocionante porque sientes que cualquier cambio que hagas puede tener impacto masivo, para bien o para mal.
Pero también implica nuevos retos. En fintech, por ejemplo, uno muy importante es seguridad y cumplimiento. Eso obliga a trabajar muy de cerca con equipos de legal, que muchas veces hablan un idioma muy distinto al de producto. Y eso también es parte de escalar: no solo crece el producto, también crece la necesidad de comunicación entre más equipos.
Otro tema central es cómo usas los datos frente a la intuición. Cuando un producto escala, tienes muchísima información disponible. Entonces, necesitas seguir entendiendo al usuario y sus necesidades, pero también aprender a usar los datos para tomar decisiones sobre qué sigue para el producto y qué no está funcionando.
10. Qué cambia técnicamente cuando un producto escala
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Arelia, desde el lado técnico, ¿qué cambia cuando un producto empieza a escalar?
Arelia Leyva Nieblas:
A mí me ha tocado trabajar en proyectos que empiezan a nivel nacional y luego se visualizan incluso a nivel internacional. Al principio buscas acercarte al usuario, entender su necesidad e ir liberando poco a poco para validar lo que necesita.
Pero cuando el producto empieza a escalar, comienzas a ver con más claridad todo aquello que antes parecía un “nice to have”: la arquitectura, la cantidad de usuarios, la documentación, el idioma del código, la posibilidad de crecer a otros países.
Por ejemplo, algo tan simple como documentar y escribir código en inglés desde el inicio puede hacer una gran diferencia si después tu producto cruza fronteras.
En resumen, al inicio construyes con velocidad y con mucha experimentación; cuando algo se vuelve escalable, necesitas estabilidad, rendimiento, seguridad y una base técnica que te permita crecer sin rehacerlo todo. Pasas de construir rápido a construir para durar.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Me quedo con esa frase: pasar de construir rápido a construir para durar.
11. Escalar equipos y construir software en la era de la IA
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Patti, como founder, ¿cómo has vivido tú este proceso de escalar?
Alma Patricia Preciado Sánchez:
Ahorita el ejemplo más latente para mí es cómo los equipos empiezan a usar inteligencia artificial para construir software. Y ahí ya tenemos historias de terror: cosas que se construyen en un día, pero luego fallan por completo.
Creo que el punto no es solo “poner IA encima” del trabajo, sino coordinar mejor a las personas: entender por qué se está usando, qué parte del proceso se está cambiando y cómo se comunica un equipo con otro.
Más que separar el trabajo, esto nos va a obligar a comunicarnos más. Todos tienen que tener claro hacia dónde van. Estamos en una etapa en la que ya no basta con hacer las cosas como antes; realmente tenemos que repensar cómo se construye software.
Programadores, diseñadores y mercadólogos estamos entrando en una nueva era. Ya no se trata de invertir tantas horas en análisis tradicional, sino de combinar lo que sabes de negocio y de producto con inteligencia artificial para construir más rápido.
Hoy las empresas que construimos software estamos viviendo un cambio de paradigma. Es una etapa de adaptarte o morir. Pero más que pensar que la IA va a sustituirnos, se trata de entender cómo integras tu conocimiento a esa tecnología para volverte más rápido y más efectivo.
12. Qué determina si una empresa logra escalar
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Gabi, tú trabajas con muchas startups y empresas en procesos de transformación digital. ¿Cuál crees que es el factor que más determina si una empresa va a lograr escalar o no?
Gabriela Pino:
Yo creo que la base principal de que una empresa escale y sea exitosa son los founders. ¿Por qué? Porque si un founder tiene la capacidad de pivotear, la empresa difícilmente va a morir; simplemente se va a transformar.
Para mí, uno de los factores más importantes es el aspecto social: las relaciones entre las personas, la capacidad de complementarse con otros founders y con el equipo. Eso puede llevar al éxito o al fracaso, independientemente de la idea o del producto.
Entonces, más que el producto en sí, lo más importante son los founders y su capacidad de adaptarse.
13. Señales de que una empresa sí puede escalar
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Chandell, desde inversión, ¿qué señales te indican que una empresa realmente tiene potencial para escalar?
Chandell Stone:
Normalmente, una empresa con potencial para escalar ya está escalando. Ya está en movimiento, ya tiene crecimiento, ya tiene sistemas y estructura.
También es importante que los founders sepan recibir feedback. Las personas que realmente escuchan, procesan y saben distinguir qué consejos sí deben aplicar y cuáles no, suelen avanzar mejor.
Además, me fijo en que sean personas ingeniosas para resolver problemas. Hay muchos founders que dicen: “No puedo hacer nada hasta levantar capital”, y esa no es una buena mentalidad. La capacidad de avanzar incluso con recursos limitados también es una señal importante.
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Cierre del panel
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Estamos llegando al cierre de este panel. La verdad es que han salido frases e ideas muy valiosas, tanto sobre la forma en que desarrollamos productos como sobre la manera en que pensamos nuestras startups, nuestra carrera y nuestra participación en el ecosistema.
Para cerrar, esta última pregunta va para todas: si pudieran darle un solo consejo a la próxima generación de mujeres que quiere construir o liderar tecnología —o a alguien que esté interesada en entrar a este mundo—, ¿cuál sería?
14. Un consejo para la próxima generación
Diogny Y. López Mendivil:
Rodéate de personas que ya estén en el ámbito donde quieres estar, ya sea tecnología, emprendimiento o inversión. Siempre puedes aprender mucho de la comunidad. Y también, que no te dé miedo equivocarte. Alguna vez todos fuimos principiantes.
Arelia Leyva Nieblas:
Me gusta mucho una frase que me dice una tía: si estás en un grupo de personas donde tú eres la que más sabe, ahí no es. Tienes que seguir buscando espacios donde puedas aprender y nutrirte más.
Y como mujer, aunque no te sientas al 100% lista para emprender o entrar a tecnología, anímate. Nadie lo sabe todo. Ni en la industria ni en inteligencia artificial. Gran parte del crecimiento viene de atreverse a aprender, preguntar y seguir construyendo en el camino.
Alma Patricia Preciado Sánchez:
Yo les diría que la tecnología es una de las mejores industrias en las que pueden estar como mujeres. Tenemos habilidades muy valiosas: somos detallistas, nos anticipamos a escenarios, pensamos en consecuencias, y eso hoy es una gran ventaja.
Además, con la inteligencia artificial se abrió una oportunidad enorme para mujeres que no necesariamente son ingenieras: mercadólogas, diseñadoras, personas de negocio. Hoy lo más importante para construir tecnología es entender al usuario y al negocio.
Ya no se trata solamente de aprender un lenguaje de programación, sino de entender rápido al mercado, diseñar mejores experiencias y diferenciarte por tu esencia, tu conocimiento y tu forma de resolver.
Chandell Stone:
Mi consejo sería definir tu propia versión de éxito. El ecosistema emprendedor puede ser muy exclusivo y muy elitista: qué aceleradora hiciste, en qué escuela estudiaste, si eres unicornio o no. Pero no todo mundo tiene que seguir ese mismo camino.
Si tu meta es construir una empresa sólida que te dé la vida que quieres, eso es válido. Si tu meta es construir un unicornio, también. Los dos caminos son difíciles. Lo importante es que sea en tus propios términos y con una visión que realmente sea tuya.
Gabriela Pino:
Yo cerraría con una idea muy simple: 1% más cada día. Medir tu avance te da perspectiva. A veces sentimos que no estamos avanzando, pero cuando volteas a ver cómo estabas hace dos o cinco años, te das cuenta de cuánto has crecido.
No siempre será un crecimiento explosivo; muchas veces será paulatino. Pero ese 1% constante cuenta muchísimo. Y también es importante rodearte de la gente correcta, porque no importa cuánto practiques algo si lo estás haciendo mal: la comunidad sirve para ayudarte a detectar esos errores y corregir el rumbo.
Martha Sofía Tapia Vallejo:
Me encanta esa frase: 1% más cada día. Antes de cerrar, abrimos un breve espacio para preguntas del público.
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Pregunta del público
Daniela Ferrell:
Mi pregunta va dirigida a todas: ¿alguna vez en su trayectoria se dieron cuenta de que eran de las pocas mujeres en el espacio en el que querían desarrollarse? ¿Y cómo lo resolvieron?
Alma Patricia Preciado Sánchez:
Muy buena pregunta. Yo retomaría algo que dijo Gabi: nunca lo he vivido tanto desde “soy mujer y hay muy pocas aquí”, sino desde “me gusta lo que hago”. Yo cofundé mi empresa con mi esposo, y para mí esto nunca ha sido un tema de género, sino de pasión por la tecnología.
Hoy en la mañana, por ejemplo, estuve en una reunión donde yo era la única mujer. Pero no me sentí mal por eso; al contrario, me sentí satisfecha porque estaba en un lugar haciendo algo que me gusta.
Lo que sí creo que tenemos que hacer más es abrir espacios como este y acercar la industria a más chicas que todavía no saben que pueden trabajar en tecnología. Ahí está realmente el cambio que necesitamos impulsar. Porque una vez que muchas mujeres conocen esta industria, difícilmente la sueltan: todos los días aprendes, todos los días hay retos y todos los días sientes que estás creciendo.





